Cuando se sienten mariposas en el estómago, una enorme atracción hacia una persona y ganas de pasar cada minuto con él o ella, podría pensarse que se trata de amor, sin embargo, el amor es un sentimiento más complejo que el enamoramiento.
Podría decirse que el enamoramiento es sólo uno de los pasos que conducen al amor. No obstante, no siempre es así, pues el amor es un sentimiento que se trabajaba todos los días y que, como si se tratara de una pequeña planta, necesita cuidados y compromiso para fortalecerse.
La distinción entre el amor y enamoramiento no se alimenta sólo de la juventud, si bien es cierto que la mayoría de los niños y adolescentes experimentan enamoramiento y lo confunden con el amor, también a los adultos puede ocurrir, sobre todo porque se dejan llevar por el “flechazo” inicial.
¿Qué es el enamoramiento? El enamoramiento es el sentimiento inicial que se experimenta cuando nos gusta otra persona; es sentir la piel de gallina, poner una sonrisa tonta que dice algo, imaginar citas y cientos de momentos románticos. Por supuesto, muchas relaciones amorosas comienzan en el enamoramiento.
¿Qué es el amor? El amor es un sentimiento profundo, arraigado. Amar es preocuparse profundamente por otra persona, querer apoyarla, trabajar en equipo para resolver problemas; estar dispuesto a vivir con esa persona los buenos momentos, pero también los malos. El amor es un proceso dinámico. Eso significa que la relación cambia, se modifica y crece a medida que las personas maduran, que se fortalece con las experiencias que comparten y en donde las prioridades y los sueños se construyen en conjunto. A medida que cambian los empleos, carreras, prioridades o preocupaciones de la familia, las personas que se aman lidian con cada situación y crecen juntas.
¿Por qué es importante entender la diferencia? Es importante entender las diferencias entre el amor y el enamoramiento para no confundir estos sentimientos. Algunas son: